Llantos del alma
LLANTOS DEL ALMA No le pidáis a un corazón ardiente que deje de latir a la esperanza, y que unos ojos lloren sin motivo la eterna y triste soledad del alma. * Si bajo un cielo inmenso de grandeza, lleno de estrellas, la maldad se afianza, y se nos muere toda una sonrisa ante su imagen cruel y, despiadada. * Si del florido rosal de la alegría, un sequedal de espinas te desangra, formando un mar de desamor profundo que acrecienta el dolor y la desgracia. * Si a esos puñales crueles de la ira, se une la envidia, la maldad, la infamia, y desfallece un lazo de nobleza y tanta dicha que reinó, se acaba, ¡Todo estará perdido! ¡Nada será lo mismo ante la calma! * Si no se acercan ya los pajarillos por esos huertos azucenas blancas, y en el trigal donde crecen amapolas el ruiseñor del campo ya no canta. * Si se nos pierde un resquicio de cordura y envueltos de azahar y, de fragancia, tropezamos a un triunfo, que camina de la soberbia innoble a la arrogancia, ¡Hasta la gloria reinará...
Bonito paisaje y bello poema.
ResponderEliminarLas fotos son de la Sierra de Francia en la provincia Salamanca. Pueblos como La alberca, Mogarraz y la misma Peña de Francia. El poema está expresamente dedicado a ese lugar y que presenté en un certamen de poesía. Más tarde, junto a otros autores que también se presentaron pasamos un buen día juntos allá en la cumbre de la Peña.
EliminarGracias Amparo, por visitarme, te envío mis saludos, Juan