Memorial (A Don Miguel de Cervantes Saavedra)
MEMORIAL
Quién le dijera a don Miguel, que un díasacando pensamientos de su entraña,
que hubiera de crear la que sería,
la más grande y genial obra de España.
Quién le dijera que hasta los molinos,
de aquesta gran llanura larga y ancha,
hubieran de llegar mil peregrinos
y honrar a Don Quijote de la Mancha ;
que lejos de lograr su cometido
tuviere a bien luchar con gran templanza,
contra injusticia, maldad o desatino,
al lado de su amigo Sancho Panza.
El duende que creó tal osadía,
después de cuatro siglos, hoy reclama,
un tiempo que ofreció con gallardía,
por campos de Montiel y de Criptana.
Mucho quisiera preguntarle al cielo,
testigo inmenso al despertar el alba,
de aquel grandioso personaje entero,
mezcla de ensueño, encanto y elegancia.
Ni el caballero de la Blanca Luna ,
ni un prestigioso Amadís de Gaula,
lograron contener sus ideales,
mitad locura, celo y añoranza.
Por eso, a tu recuerdo y tu memoria,
del mundo escucharás con alabanza,
nombrar frases de elogio ante la historia,
de esa gran obra llena de semblanza.
Si por querer dejar a la escritura,
envuelta entre la espada y la palabra,
y esa grandeza de expresión tan pura,
ya el arte ante tu pluma se desgarra.
De ti lo que quisieren dentro y fuera,
inventarán con cuentos y con maña;
la envidia siempre fue mal consejara
y ataca a la razón, más no la engaña.
Y aunque el insigne Góngora de Argote,
Quevedo, Calderón, Lope de Vega,
hicieran del teatro gran Quijote,
tú, siempre fuiste el rey de la novela.
Quién te dijera Don Miguel, que un día,
sacando pensamientos de tu entraña,
que hubieras de crear la que sería,
la más grande y genial obra de España.
***
que hubiera de crear la que sería,
la más grande y genial obra de España.
Quién le dijera que hasta los molinos,
de aquesta gran llanura larga y ancha,
hubieran de llegar mil peregrinos
y honrar a Don Quijote de
que lejos de lograr su cometido
tuviere a bien luchar con gran templanza,
contra injusticia, maldad o desatino,
al lado de su amigo Sancho Panza.
El duende que creó tal osadía,
después de cuatro siglos, hoy reclama,
un tiempo que ofreció con gallardía,
por campos de Montiel y de Criptana.
Mucho quisiera preguntarle al cielo,
testigo inmenso al despertar el alba,
de aquel grandioso personaje entero,
mezcla de ensueño, encanto y elegancia.
Ni el caballero de
ni un prestigioso Amadís de Gaula,
lograron contener sus ideales,
mitad locura, celo y añoranza.
Por eso, a tu recuerdo y tu memoria,
del mundo escucharás con alabanza,
nombrar frases de elogio ante la historia,
de esa gran obra llena de semblanza.
Si por querer dejar a la escritura,
envuelta entre la espada y la palabra,
y esa grandeza de expresión tan pura,
ya el arte ante tu pluma se desgarra.
De ti lo que quisieren dentro y fuera,
inventarán con cuentos y con maña;
la envidia siempre fue mal consejara
y ataca a la razón, más no la engaña.
Y aunque el insigne Góngora de Argote,
Quevedo, Calderón, Lope de Vega,
hicieran del teatro gran Quijote,
tú, siempre fuiste el rey de la novela.
Quién te dijera Don Miguel, que un día,
sacando pensamientos de tu entraña,
que hubieras de crear la que sería,
la más grande y genial obra de España.
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Precioso poema.
ResponderEliminarUn saludo.
Gracias Rafaela por tu comentario. Tambien por visitarme. Te envío otro saludo. Juan.
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